Se llaman 成语 esas expresiones fijas, casi siempre de cuatro caracteres, que el chino desliza por todas partes: 成 «acabado, hecho» + 语 «palabra» ⟶ una palabra ya hecha. Ya hecha en sentido estricto: no se cambia ni un carácter, no se mueve ni uno. Cada página de este vocabulario temático ha tenido ya su sección de chengyu, y los más célebres están colocados allí desde hace tiempo (塞翁失马 , por ejemplo, está en la página Aprobar, dudar, aconsejar). Esta recoge lo que quedaba y, sobre todo, las palabras para hablar de las propias expresiones.
Un chengyu es una pequeña frase de chino clásico en medio del chino moderno. 杞人忧天 es 杞 el país de Qi, 人 un hombre, 忧 inquietarse, 天 el cielo: ni partícula, ni verbo copulativo, solo las palabras llenas ⟶ preocuparse por nada (frase 15). La historia está en el Liezi: un hombre de Qi ya no dormía, por miedo a que el cielo se le cayera encima. Cuidado, los caracteres no siempre bastan, y es lo que dice 望文生义 , «mirar el texto y sacar de él un sentido» ⟶ entender mal (frase 19). En 司空见惯 , 司空 no es «el vacío», sino un título de ministro: se cuenta que el poeta 刘禹锡 vio tratar como cosa corriente, en casa de un ministro, un lujo que a él le parecía extraordinario.
Muchos son fábulas reducidas a su título. 邯郸学步 viene del Zhuangzi: un joven va a Handan a aprender el andar elegante de la gente de la ciudad, no lo consigue, olvida el suyo y vuelve a casa a gatas (frase 22). 东施效颦 también: la bella 西施 fruncía el ceño porque sufría del corazón, y su vecina fea, Dong Shi, la imitaba para estar guapa. Algunos chengyu tienen una continuación que ya no se dice: 鹬蚌相争, «la agachadiza y la almeja se pelean», llama a 渔翁得利, «el pescador saca provecho» (frase 21). Al chino le gusta callar el final; lo volveremos a ver más abajo.
Otros vienen de los mitos. 夸父逐日 está en el Clásico de las montañas y los mares: Kuafu persigue al sol, muere de sed por el camino y su bastón se convierte en un bosque (véase el Capítulo 8 del Clásico de las montañas y los mares). Pero ¿hay que admirarlo o compadecerlo? Los diccionarios antiguos ven en él a un hombre que sobrestima sus fuerzas, y por tanto un sentido 贬义 , peyorativo; los manuales de hoy hacen de él más bien un modelo de voluntad, 褒义 . No sabría decir cuál se impone en la lengua hablada. Con 精卫填海 , el pájaro que colma el mar con ramitas, la admiración no deja lugar a dudas.
Las Analectas de Confucio han dado decenas de chengyu, a menudo recortados en plena frase. El más sorprendente es 不亦乐乎 . Al principio del libro, Confucio dice que es una alegría ver llegar a un amigo de lejos: «¿no es acaso una alegría?». Hoy, 忙得不亦乐乎 quiere decir «ocupado sin parar», y la alegría ha desaparecido (frase 16). 后生可畏 , literalmente «los que nacen después son de temer», se ha mantenido más fiel: se dice de un joven que promete (frase 25, véase el Capítulo 9 de los Analectas de Confucio).
大器晚成 , «el gran vaso se acaba tarde», se dice de un talento tardío, y es un consuelo que se ofrece con gusto. Viene del Laozi (frase 24, véase el Capítulo 41 del Laozi). En cambio, la frase de Laozi encadena negaciones: el gran cuadrado sin ángulos, la gran voz sin sonido, la gran imagen sin forma. El manuscrito sobre seda de 马王堆 dice, si no me equivoco, 大器免成, «el gran vaso no tiene acabamiento», lo que encaja mucho mejor con el resto. La traducción de nuestra página se inclina, por cierto, hacia ese lado. Pero el sentido consolador ha ganado. Otra vez el uso.
Los proverbios, 谚语 o 俗语 , son más largos y a menudo están partidos en dos mitades que se responden: 吃一堑,长一智 , «caer en una zanja, ganar en sabiduría» (frase 17). Se introducen con 俗话说 , «como dice el refrán» (frase 2). 说曹操,曹操到 es nuestro «hablando del rey de Roma» (frase 3). En 三个臭皮匠,顶个诸葛亮, tres zapateros apestosos valen lo que el gran estratega 诸葛亮 (frase 14). Se lee a menudo que 皮匠 sería una deformación de 裨将 , «oficial subalterno», lo que daría un sentido más militar. La idea es seductora, pero nunca he visto una prueba.
El 歇后语 es la especialidad más divertida: 歇 «detenerse» + 后 «después» + 语 «palabra» ⟶ se dice el principio, uno se detiene y el otro completa. Algunos son simplemente lógicos: 竹篮打水,一场空, «sacar agua con una cesta de bambú: no queda nada». Los mejores descansan en un juego de palabras. 外甥打灯笼, «el sobrino lleva el farol», así que alumbra al tío, 照舅 ⟶ 照旧 , como antes, nada cambia (frase 18). 孔夫子搬家, «Confucio se muda»: nada más que libros, 书 , que se oye como 输 , perder (en la mesa de mahjong, el efecto está garantizado). Atención: el juego de palabras se escribe con el carácter del sentido buscado, así que no se lee, se oye.
Los 惯用语 son imágenes de tres caracteres, muy orales, casi siempre burlonas. 碰钉子 , «chocar con un clavo», es llevarse un desaire (frase 13). 背黑锅 , «cargar con la olla negra de hollín», es pagar por otro. Para 敲竹杠 , «golpear la pértiga de bambú» ⟶ cobrar de más, circulan varias historias (una pértiga hueca donde se escondía opio, un aduanero que da golpecitos en ella para dar a entender que lo sabe), y ninguna me parece segura.
Un último consejo, de profesor. Los chengyu no se aprenden en una lista, y el alumno que mete tres en cada frase acaba hablando como un editorial. Más vale reconocer muchos y emplear pocos, en el momento oportuno: 马马虎虎 y 一模一样 sirven todos los días, 和光同尘 casi nunca. Para eso está el filtro de nivel.
Haga clic en cualquier carácter de la página: su orden de escritura aparece trazo a trazo, con la flecha que indica la dirección del trazo.
Modo de empleo: cada palabra lleva su nivel. ① lo esencial, ② lo corriente, ③ lo preciso. Empiece por los ①: ya bastan para entender y emplear los chengyu, los proverbios y las expresiones figuradas. El botón ▶ da la pronunciación, y un clic en un carácter abre su orden de trazos.
Hablar de las expresiones
chengyu, expresión fija, por lo general de cuatro caracteres, «palabra ya hecha»
chengyu de cuatro caracteres
dicho, palabra popular
como dice el refrán
la historia de la que nace un chengyu
proverbio
xiehouyu, juego de palabras en dos tiempos, «palabra cuyo final se calla»
el sentido literal
expresión popular
guanyongyu, locución figurada, a menudo de tres caracteres
como se suele decir, «la palabra corriente dice»
la fuente (de una cita, de un chengyu)
lema, «inscripción a la derecha del asiento»
sentido laudatorio
sentido peyorativo
adivinar el sentido por los caracteres (y equivocarse)
Los chengyu nacidos de una fábula o de un mito
preocuparse por nada, «el hombre de Qi teme que se caiga el cielo»
engañarse a sí mismo y a los demás
perderlo todo, «la gallina se escapa y el huevo se rompe»
lanzar una idea modesta para suscitar otras mejores, «tirar un ladrillo para atraer el jade»
dos rivales se agotan en provecho de un tercero, «la agachadiza y la almeja se pelean»
imitar a los demás hasta perder la propia manera, «aprender a andar en Handan»
imitar torpemente, «Dong Shi copia el ceño fruncido»
empeñarse pese a lo imposible, «el pájaro Jingwei colma el mar»
una ambición desmedida, «Kuafu persigue al sol»
los árboles no dejan ver el bosque, «una hoja tapa el ojo»
una continuación indigna del original, «una cola de perro en lugar de la marta»
un sueño de grandeza desvanecido, «el sueño de Nanke»
Los chengyu nacidos de la historia
ir a buscar a alguien con insistencia, «tres visitas a la choza de paja»
volver a primera línea, «levantarse de nuevo desde el monte del Este»
esposos que se reencuentran, «el espejo roto vuelve a ser redondo»
soportarlo todo para preparar la revancha, «dormir sobre leña, probar la hiel»
obtener con astucia los medios del adversario, «tomar prestadas flechas con barcas de paja»
el respeto del discípulo por su maestro, «esperar en la nieve a la puerta de Cheng»
dejar los estudios por el ejército, «tirar el pincel por las armas»
estar tan a gusto que se olvida el propio país, «tan contento que ya no piensa en Shu»
sentirse impotente ante una tarea inmensa, «suspirar ante el océano»
repetir las consignas una y otra vez, «tres órdenes, cinco recordatorios»
talentos menores o dudosos, «imitar al gallo, robar como un perro»
un talento rápido, «componer en siete pasos»
Los chengyu venidos de las Analectas y del Laozi
sin parar, a más no poder; en su origen «¿no es acaso una alegría?»
los jóvenes son de temer (pueden superarnos)
el exceso vale lo que la falta, «pasarse es como no llegar»
no echarse atrás cuando hace falta, «ante la virtud, no ceder el sitio»
la carga es pesada y el camino largo
los grandes talentos maduran tarde, «el gran vaso se acaba tarde»
saber lo que uno vale, «la lucidez de conocerse»
respetar de lejos, guardar las distancias
unirlo todo con un mismo hilo
intentar igualar a los mejores, «ver a un sabio y pensar en igualarlo»
refinado y sincero a la vez; de una cortesía culta
fundirse en el mundo sin brillar, «atenuar su luz, mezclarse con el polvo»
inquietarse tanto por los favores como por las desgracias
Los chengyu del trabajo y de las relaciones
de todo corazón
así así; chapucero, «caballo caballo tigre tigre»
hacer lo imposible, buscar todos los medios
a una voz, «bocas distintas, la misma voz»
tener los pies en la tierra, trabajar con seriedad
perseverar
facilísimo, «ligero y fácil de levantar»
estar entregado por completo a lo que se hace
compartir alegrías y penas, «lo dulce y lo amargo»
compartir las mismas ideas y el mismo objetivo
decir una cosa y pensar otra, «la boca dice sí, el corazón dice no»
sencillo y accesible
esconder la malevolencia tras una sonrisa, «un cuchillo en la sonrisa»
ensañarse con alguien en la desgracia, «tirar una piedra al pozo donde ha caído»
Los chengyu del estado de ánimo y de la vida diaria
exactamente igual
sin darse cuenta
hablar solo
libre y a sus anchas
en resumen, en suma
loco de alegría, entusiasmado
asombrarse por poco, armar un escándalo
no poder esperar, estar impaciente
despistado, «perder tres, olvidar cuatro»
sin prisa, con calma
encantado más allá de lo esperado
abatido, cabizbajo
hacer una montaña de un grano de arena, «gran obra sobre un tema pequeño»
lamentable, en un estado penoso
corriente, «el sikong (un ministro) está acostumbrado»
Los proverbios y los refranes
lo más difícil es empezar
hablando del rey de Roma, «se habla de Cao Cao y Cao Cao llega»
vísteme despacio, que tengo prisa, «quien tiene prisa no puede comer el tofu caliente»
no se ganó Zamora en una hora, «no se engorda de un bocado»
nadie da nada por nada, «no hay almuerzo gratis bajo el cielo»
ver para creer, «lo que ve el ojo es verdad»
cuatro ojos ven más que dos, «tres zapateros apestosos valen un Zhuge Liang»
de los errores se aprende, «caer en una zanja vuelve más sabio»
olvidar la lección una vez pasado el mal, «curada la cicatriz, se olvida el dolor»
las cosas no se fuerzan, «el melón arrancado a la fuerza no es dulce»
prepararse bien no es perder el tiempo, «afilar el hacha no retrasa al leñador»
las grandes cosas tienen causas antiguas, «tres pies de hielo no vienen de un solo día de frío»
una ayuda lejana no sirve en la urgencia, «el agua lejana no apaga el fuego cercano»
cuentas claras, amistades largas, «entre hermanos, cuentas claras»
quien recibe queda atado, «la mano es corta cuando se ha tomado, la boca blanda cuando se ha comido»
en el país de los ciegos, el tuerto es rey, «sin tigre en la montaña, el mono se proclama rey»
la ley del embudo, «el prefecto puede prender fuego, el pueblo no puede encender una lámpara»
la vida da muchas vueltas, «treinta años al este del Río, treinta años al oeste»
Los xiehouyu, juegos de palabras en dos tiempos
nada cambia, «el sobrino lleva el farol: alumbra al tío» (照舅, alumbrar al tío; 照旧, como antes)
trabajo en balde, «sacar agua con una cesta de bambú: no queda nada»
sufrir sin poder quejarse, «el mudo come coptis: es amargo y no puede decirlo»
claro como el agua, «cebollino con tofu: verde y blanco» (青, verde; 清, claro)
meterse donde no le llaman, «el perro que caza ratones»
odiado por todos, «una rata cruza la calle: todos gritan que la golpeen»
perder siempre, «Confucio se muda: nada más que libros» (书, libro; 输, perder)
mal visto por todos lados, «Zhu Bajie se mira al espejo: ni por un lado ni por el otro tiene figura humana»
intenciones dudosas, «la comadreja felicita el Año Nuevo a la gallina»
solo pican los que quieren, «el duque Jiang pesca: pica quien quiere»
una intención que todo el mundo adivina, «el corazón de Sima Zhao, los transeúntes lo conocen»
sin Dios ni ley, «un monje bajo un paraguas: ni pelo ni cielo» (发, pelo; 法, ley)
Los guanyongyu, imágenes de todos los días
llevarse un desaire, «chocar con un clavo»
trasnochador, «gato de noche» (en realidad, el búho)
cumplir el expediente, «cruzar el escenario»
cargar con el muerto, «cargar con la olla negra»
cobrar de más, «golpear la pértiga de bambú»
echarse atrás, renunciar, «tocar el tambor de fin de audiencia»
adulador, pelota
las mujeres, «la mitad del cielo»
chivarse, «hacer un pequeño informe»
sabihondo a medias, «media botella de vinagre»
hipócrita de cara amable, «tigre de cara sonriente»
obstáculo, dificultad, «el tigre que corta el camino»
aficionado, a medio aprender, «segundo cuchillo»
Frases de ejemplo
¿Qué quiere decir este chengyu?
Como dice el refrán, lo más difícil es empezar.
¡Hablando del rey de Roma! Llegas en buen momento.
Estas dos tazas son exactamente iguales.
No te pongas nervioso: quien tiene prisa no puede comer el tofu caliente.
Siempre está despistado: otra vez se ha olvidado las llaves.
Sin darnos cuenta, se había hecho de noche.
Detrás de cada chengyu hay una historia.
Una lengua no se aprende con prisas: no se engorda de un solo bocado.
Dice una cosa y piensa otra, no le creas.
Pensamos igual, los dos: en cuanto nos vemos, no paramos de hablar.
No es más que un pequeño problema, no hagas una montaña de ello.
Fue a pedirle un aumento a su jefe y se llevó un desaire.
Tres zapateros valen un Zhuge Liang: busquemos una solución juntos.
Deja de preocuparte por nada, el examen de mañana no es tan difícil.
Se acerca el Año Nuevo, y mamá está ocupada sin parar.
De los errores se aprende: la próxima vez tendré cuidado.
Hace diez años que dice que va a dejar de fumar: el sobrino sigue llevando el farol, nada cambia.
Muchos chengyu no se entienden al pie de la letra: primero hay que conocer su fuente.
Quebró hace diez años, y aquí lo tienes de vuelta en primera línea.
Las dos empresas se pelearon como la agachadiza y la almeja, y fue una tercera la que se llevó el gato al agua.
Imitar a los demás, vale, pero no como en Handan, hasta olvidar cómo anda uno mismo.
Ese hombre esconde un cuchillo en su sonrisa: muy educado de frente, habla mal de ti a tus espaldas.
Es un gran cuadrado cuyos ángulos no se ven; un gran vaso que parece lejos de estar acabado; una gran voz cuyo sonido es imperceptible; una gran imagen cuya forma no se distingue. (Laozi, 41)
El Maestro dijo: Debemos tener cuidado de que los jóvenes no lleguen a superarnos. ¿Quién sabe si no llegarán a igualar a los hombres de nuestro tiempo? (Confucio, Analectas, IX.22)


